Las Tapadas

[…] Otra costumbre bien enraizada desde hacia años, ya que también tenía lugar durante las Fiestas del Cristo -y contra la cual las autoridades de la ciudad dictaban bandos prohibiéndolas año sí y año también sin lograr que los vecinos le hicieran caso alguno- fue la que conocíase como «las tapadas».

Con la excusa de ser días de fiestas, las mujeres gustaban de cubrirse la cabeza con una mantilla de franela blanca que les cobijaba el rostro dejando, a lo sumo, un ojo al descubierto, y bajo esa misteriosa apariencia jugaban con los hombres sin ser reconocidas y así bromear libremente con ellos. Más de un matrimonio bien avenido había surgido de tal curioso juego galante.

Aunque desde un principio dicho cortejo enmascarado siempre había tenido lugar en la plaza precedente al santuario, conocida por todos como el Patio del Cristo, pronto esparciose por todas las calles de La Laguna y rara era la esquina en la que no viérase a un corrillo de mujeres con rostro tapado bromeando con hombres que a su vez también cubrían sus caras tras el esbozo de sus capas o bajo las sombras del ala de sus sombreros.

Hubiera o no puesto de venta cerca de ellos, las tapadas acercábanse a los pretendientes apara pedirles lo que se conocía como «la feria», que no era más que una forma disimulada de reclamarles chucherías, turrones o dulces, lo cual, además, daba pie a que iniciara una conversación entre ellos.

Llevadme a ver el mar, Jorge Fonte

Publicado por Olmo Del Rosario

Animal de costumbres

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