¿De qué se preocupa la gente desde los pañales? De encontrar a alguien que les defina la felicidad y los encadene a ella. ¿Acaso hacemos nosotros otra cosa en la actualidad? Estamos haciendo realidad el viejo sueño del paraíso.
Recuerde: en el paraíso no se conoce ni el deseo, ni la piedad, ni el amor; los santos han sido operados: se les ha extirpado la imaginación, y es únicamente por esta razón que conocen la beatitud.
Nosotros. Y. Zamiatin
