Es difícil resistir ese éxtasis momentáneo que supone soñar que volamos mientras dormimos. Liberarnos de la gravedad y de las ataduras que arden en la tierra y en la vida cuando estamos despiertos y los brazos no… nos elevan. Volar en sueños me gusta especialmente, a diferencia de volar en aviones, cruzar océanos o maresSigue leyendo «Sueños y ficciones»