[…] – Aquí hay leones- dijo Abu. Me animé: -¿Los veremos? – Es difícil. Los leones de Ishasa trepan a los árboles. No es que sean distintos a los otros, pero aquí hay mosca tse-tse y han aprendido a trepar para protegerse de ellas. No encontramos ninguno. La Naturaleza parecía huir de nosotros, esconderse aSigue leyendo «Hacia las montañas de La Luna»