[…] Badadi Mulud Mohamed, un antiguo funcionario de la Administración Española, era uno de los encargados de recibir a la riada humana. Decenas de vehículos repletos de mujeres y niños llegaban de madrugada, para eludir a los marroquíes. La escena era sobrecogedora. En los campamentos se había desatado una epidemia de sarampión y muchos deSigue leyendo «La Huida»