[…] Hay que decir que eran muchos los que carecían de lo básico en esos años, porque la naturaleza -siempre con sus caprichos- inundaba los campos con sequías, de polvo y cigarrones africanos. La muerte, con esos antecedentes, estaba siempre asechando. Escogía primero a los más viejos , incapaces de tomar un barco y escaparSigue leyendo «Fuerteventura»