Vanguardia

[…] Eso creía él. Los hombres, en su infinita ingenuidad, piensan que pueden ocultar sus pasiones a una mujer hasta que un día, siempre con retraso, se dan cuenta de su candidez, de que ella ya lo sabe todo hace mucho tiempo.

Y Julia retó a Los Dioses, Santiago Posteguillo

Publicado por Olmo Del Rosario

Animal de costumbres

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar