[…] Pero a esa parte de la sociedad que toma las armas contra nosotros, ya sean las armas directas de destrucción o armas ideológicas para destruir la sociedad, la atacamos y somos inmisericordes. A los demás, a los disconformes, los descontentos honestos, los que plantean que no son ni serán nunca socialistas, les decimos simplemente: bueno, a usted nadie le preguntó antes si era o no era capitalista, usted tenía un contrato y lo cumplía; cumpla ahora su contrato, trabaje, y tenga las ideas que le dé la gana, no nos metemos con sus ideas.
Escritos revolucionarios. Ernesto Che Guevara.
