El gran duque de Berg

Mi cuñado Joaquín, gran duque de Berg, une a la vanidad más desenfrenada y el mayor aprecio a sí mismo que conozco en persona alguna, un notable sentido de la teatralidad. Demasiadas veces se conduce como actor. En la interminable caravana de su equipaje va un furgón cargado exclusivamente con perfumes, tarros de pomada ySigue leyendo «El gran duque de Berg»

Ciudades

[…] No hay soluciones que se centren en las ciudades, y menos aún que estén confinadas a ellas, capaces de resolver malos funcionamientos y contradicciones sistémicas. Y por copiosa y destacable que sea la imaginación de arquitectos, alcaldes y consejeros municipales, esas soluciones no llegarán. Los problemas deben enfrentarse allí donde están sus raíces: losSigue leyendo «Ciudades»

No puede ser otra cosa

España es junto con Turquía el «hombre enfermo» de Europa. Los cirujanos se inclinan sobre el enfermo tendido en el quirófano. Hay que amputar. La historia española de los dos últimos siglos está llena de símiles quirúrgicos. […] Pues bien, el enfermo es orgulloso, indisciplinado, inconstante, se abandona, vive en compartimentos estanco, desprecia el trabajo,Sigue leyendo «No puede ser otra cosa»

Cuidados

[…] «Al cuidado le falta politicidad. No hay reclamo, no hace salir gente ala calle para hacer demandas, seguramente porque pesa el sentido de obligación moral e incluso el sentimiento de culpa por su estrecha imbricación con las responsabilidades familiares». María Ángeles Durán, economista. 2018 […] Hay demasiados intereses en contra: los de las empresasSigue leyendo «Cuidados»

¿Cúal es, por tanto, el resultado global de la Revolución Cubana?

Lo que me viene a la memoria es la experiencia que tuvo Arthur Miller en el Malecón de La Habana, cuando se sentó en un banco junto a dos hombres que iban sin afeitar y evidentemente eran pobres, enzarzados en una discusión a grito pelado. Un taxi se detuvo delante de ellos y salió unaSigue leyendo «¿Cúal es, por tanto, el resultado global de la Revolución Cubana?»

Sociedad del cansancio

[…] «Todas las tardes aquí en Linares, me quedaba mirando cómo les iba entrando el cansancio a los niñitos[…] ya no codiciaban nada ni llevaban nada en sus manos, sino que no hacían mas que jugar». El cansancio profundo afloja la tenaza de la identidad. La cosas centellean, relumbran y vibran en sus bordes. SeSigue leyendo «Sociedad del cansancio»

Manicomios

[…] Los manicomios siempre han destilado el espíritu de la época. Todas las deformaciones, las jorobas psíquicas y las excentricidades están tan diluidas en la sociedad que resulta difícil percibirlas, pero aquí, concentradas, revelan claramente el rostro de los tiempos que vivimos. El hospital de la transfiguración. Stanislaw Lem. 1948

Números (no) hacen palabras

[…] Viene a mi recuerdo, sentada yo frente a un niño de apenas dos años. Mientras él cogía todo cuanto estaba en el suelo, salpicado de pinturas y papeles, se hizo con una pequeña caja vacía que golpeaba de manera insistente, farfullando algo parecido a: «Se ha acabado. Se ha acabado». Pese a no haberSigue leyendo «Números (no) hacen palabras»

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