Cazar un unicornio

[…] No tuve en cuenta entonces, en mi aturdimiento, el arte especial que para cazar un unicornio se requiere, y que en la Edad Media, hasta los niños conocían. El monoceronte es un ser ambiguo. Por eso ha sido objeto de glosas tan distintas. Peligroso, sanguinario, muere de tristeza en cautiverio. Es capaz de lucharSigue leyendo «Cazar un unicornio»

Empatía

[…] Era obvio que la empatía sólo se encontraba en la comunidad humana,en tanto que se podía hallar cierto grado de inteligencia en todas las especies, hastaen los arácnidos. Probablemente la facultad empática exigía un instinto de gruposin cortapisas. A un organismo solitario, como una araña, de nada podía servirle.Incluso podía limitar su capacidad deSigue leyendo «Empatía»

En el museo

[…] Phil Resch se detuvo ante un cuadro al óleo; mostraba a una criatura pelada yoprimida, con una cabeza semejante a una pera invertida, que apretaba sus manoshorrorizadas contra sus oídos, con la boca abierta en un vasto grito mudo. Las olasencrespadas de su dolor, los ecos del grito, ocupaban el espacio que la rodeaba.Sigue leyendo «En el museo»

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