[…] – ¿Recuerdas la historia de nuestra antepasada, la señora Alan Qo’a? Sus cinco hijos no eran capaces de vivir en paz, así que un día los invitó a cenar. Le dio una flecha a cada uno y les pidió que la rompiesen, algo que hicieron con facilidad. Entonces ató las cinco flechas y lesSigue leyendo «Combate en el risco»