[…] – ¿Recuerdas la historia de nuestra antepasada, la señora Alan Qo’a? Sus cinco hijos no eran capaces de vivir en paz, así que un día los invitó a cenar. Le dio una flecha a cada uno y les pidió que la rompiesen, algo que hicieron con facilidad. Entonces ató las cinco flechas y les pidió que las rompieran, pero ninguno lo consiguió. ¿Recuerdas lo que les dijo?
– «Si cada uno de vosotros permanece solo, os romperán con la misma facilidad que a una flecha» – dijo Jamuka en voz baja- » Pero unidos, nada ni nadie podrá romperos».
El nacimiento de un héroe, Jin Yong
