Si te asomas a esta pequeña ventana podrás leer pasajes y reflexiones de publicaciones en diferentes formatos, que se han cruzado en mi vida y que no me han dejado indiferente. Sin otra pretensión que compartirlos, espero que disfrutes las vistas.
Felicidad
De repente, pensé que quizá mamá no fuera feliz. ¿Acaso la felicidad no es un granito de oro en polvo que reluce tenuemente en el fondo del río de la aflicción? Esa sensación en forma de luz, delicada y misteriosa, que aparece una vez cruzado el umbral de la tristeza. Si eso es la felicidad, entonces puede que el Emperador, mamá e incluso yo misma fuéramos felices. Una tranquila mañana de otoño. Un jardín bañado por el tibio sol otoñal. Levanté la mirada de la labor y contemplé el mar, que brillaba a la altura de mi pecho.
El declive. Osamu Dazai

Anécdotas
En el siglo XVIII, «anécdota» era un término que se aplicaba a sucesos que habían ocurrido en realidad pero que habían sido ocultados por los relatos oficiales o, como decía el Dictionnaire de l’Académie française, un «elemento secreto de la historia que había sido ocultado por los historiadores precedentes». Lejos de ser tan poco fiables como lo consideramos en la actualidad, las anécdotas se tenían por informaciones veraces, que podían separarse de un texto y engarzarse en otro como piezas de mosaico. Surgidas del chismorreo, aparecían en periódicos y folletos, para luego migrar de un libro a otro hasta que se grababan en la memoria colectiva.
El temperamento revolucionario. Robert Darnton

Lo frugal
Estoy seguro de que muchos lectores sentirán rechazo hacia la idea del decrecimiento aunque se les explique por qué es una opción necesaria para superar la crisis. Quizá muchos, al oír hablar de decrecimiento, evoquen, por asociación, lo frugal. Acto seguido, reaccionarán pensando en que una propuesta que plantee alegremente la frugalidad como solución no pasa de ser una propuesta de ricos que ignoran el auténtico sufrimiento de los trabajadores de a pie. Sin crecimiento macroeconómico no aumentaría el tamaño del pastel que redistribuir y la riqueza no llegaría a los pobres. Es decir, no habría efecto derrame.
En un sentido, esta crítica tiene su razón de ser. El sistema actual está diseñado sobre la premisa del crecimiento económico. En una sociedad así, si se detuviera el crecimiento, la tragedia estaría asegurada. Sin embargo, cabría preguntarse por qué, si el capitalismo ha alcanzado este nivel de desarrollo, incluso en los países más avanzados sigue habiendo muchísima gente pobre. ¿No es esto extraño?
Después de pagar el alquiler, el móvil, los gastos de transporte y salir a tomar algo, prácticamente el sueldo se esfuma. A la desesperada, se recortan gastos en comida, ropa y relaciones sociales. Aún así, con un salario que a duras penas es suficiente para mantener un nivel de vida básico, se contraen préstamos para estudiar o comprar una vivienda y se sigue trabajando seriamente todos los días. ¿Acaso no es esta una vida frugal?
El Capital en la era del Antropoceno, Kohei Saito

Daphne Oram
«Fue en 1944, con 18 años, cuando me interesé por primera vez en las posibilidades de la música electrónica», recordó más tarde la compositora Daphne Oram. Cuando leyó el libro de Kurt London Film Music, Oram se quedó fascinada con sus descripciones de «sonidos que uno puede crear de la nada con ayuda de la ciencia» y métodos de grabación «capaces de lograr efectos asombrosos por medios técnicos».
En 1943 fue contratada por la BBC y se
formó como ingeniera de estudio de grabación. La corporación británica jugó un papel vital en el desarrollo de la música electrónica británica, ya que dio salida a estos sonidos mediante las retransmisiones dirigidas al público culto del Third Programme, el precursor de posguerra de lo que fue más tarde Radio 3. Más tarde, cuando la televisión tomó el relevo como principal medio de masas, lo hizo a través de las bandas sonoras y las sintonías de programas. La BBC también hizo posible que varias mujeres de gran talento y determinación desarrollaran una carrera en este nuevo género a medida que iba evolucionando. Durante la guerra, la ausencia de los hombres que habían sido enviados al frente abrió un hueco en espacios predominantemente masculinos, y mujeres como Oram se colaron en ellos con pleno derecho. La corporación contrató a novecientas mujeres para sustituir a aquellos empleados llamados a filas, lo cual creó oportunidades inéditas para técnicas e ingenieras. Al cabo de tres años, Daphne Oram ya ocupaba el puesto de directora de estudio de la BBC. Pero ella tenía objetivos más ambiciosos. Quería hacer música con máquinas.
Máquinas de sueños. Matthew Collin

Fe
[…] No le extrañaba que, en los siglos posteriores a la Caída, la gente se hubiera vuelto hacia Dios: necesitaban creer que había una vida mejor que esa. En cambio, los antiguos, con todos sus lujos y comodidades, habían sido capaces de vivir sin fe.
Entonces se rectificó. Algunas de las frases más extrañas, apenas comprensibles, de la carta de Morgenstern acudieron de nuevo
a su mente. «Consideramos que nuestra sociedad ha alcanzado un nivel de sofisticación que la hace singularmente vulnerable al colapso total. Sectores y tecnologías fundamentales se verían afectados de tal modo que nuestras posibilidades de recuperar el anterior statu quo se verían reducidas de forma alarmantemente rápida…» Oh, sí, los antiguos habían tenido su propia fe. Su Dios había sido la ciencia, y esta los había abandonado.
El despertar de la herejía. Robert Harris

Vergüenza
Hace poco se han cumplido 2 años de los atentados de Hamás en Israel. Haciendo un esfuerzo, y dejando de lado por un momento en lo que se ha traducido ese suceso, hay un hecho que me impacta más allá de las muertes y la aniquilación sistemática de un pueblo. Los niños y niñas que nacieron en 2023, y que sobreviven al genocidio, han empezado a cumplir los dos años.
Con la pausa en los bombardeos, comienza a entrar nuevamente la ayuda humanitaria. Las personas encargadas de facilitar unas raciones de comida acordes a las necesidades calóricas de cada ser humano en función de su edad, quedan atónitos porque los niños y niñas que las reciben muestran vergüenza ante unas raciones que, para ellos, son desproporcionadas: demasiada comida.
Ese es mi estupor. Estos niños y niñas, que solo han conocido en su corta vida cantidades ínfimas de alimento que llevarse a la boca, en lugar de lanzarse a devorar cuando tienen la opción, lo que hacen es mostrar vergüenza ante tanta «opulencia» que no es más que una ración de comida en tiempos de guerra.
No hay ficción que supere a la realidad que tenemos ante nuestros ojos.

Think tanks
Casi todas las grandes ideas necesitan un proceso de maduración antes de que se hagan convincentes.
Los think tanks analizan, reflexionan, crean las ideas y las convierten en campañas y filosofias atractivas; los escuderos propagan las ideas, filosofías y enfoques en la sociedad, enriqueciendo todo con argumentos y análisis propios, hasta lograr que se acepten e implanten.
Hay ideas nacidas en los think tanks que han transformado el mundo. Tres de los ejemplos más elocuentes fueron convencer al mundo de que era bueno privatizar las empresas públicas, que era imprescindible bajar los impuestos para que la economía creciera más y mejor y que los ricos tienen
que ser mimados para que su dinero genere empleo y riqueza para todos.
Hienas y buitres. Francisco Rubiales Moreno

Realidad Política
Poner en duda la promesa de la felicidad supone también cuestionar su industria, se presente como se presente, sea mediante los psicofármacos o el coaching, el mindfulness o los productos con mensajes positivos. Debemos reivindicar la posibilidad de estar mal, de no querer hacer, de quejarnos, de
desafiar, de cuestionar. Reclamar un entorno que nos permita aprender a habitar los espacios de emociones negativas, buscar sus orígenes y aprender de ellas. Una conversación crítica sobre la salud mental debe abrazar la posibilidad de lo negativo, porque es una fuente válida y rica que hace posible cuestionar y dislocar la Realidad Política. La incapacidad de vivir las emociones negativas desde una posición no estigmatizante conduce a la desmovilización, la imposibilidad del
cambio. Conocer nuestros síntomas, indagar en ellos y favorecer un regreso a los afectos puede devolvernos nuestra capacidad para distinguir qué emociones y pensamientos queremos habitar fuera de los que nos impone la Realidad.
Política del malestar. Alicia Valdés.

Sueños y ficciones
Es difícil resistir ese éxtasis momentáneo que supone soñar que volamos mientras dormimos. Liberarnos de la gravedad y de las ataduras que arden en la tierra y en la vida cuando estamos despiertos y los brazos no… nos elevan. Volar en sueños me gusta especialmente, a diferencia de volar en aviones, cruzar océanos o mares de verdad. Ahora volar sobre determinados mares es incluso más duro que antes. A poco que uno tenga consciencia y ojos, implica saber que miles de personas que sueñan con volar (escapar, huir, salir, marcharse…) navegan hacinadas, naufragan o mueren en el agua mientras tú vuelas.
El entusiasmo. Remedios Zafra

Los pilares del orden
[…] Todo el mundo es más simple de lo que nos imaginamos, no solo el sindicalista que lanza una piedra contra el coche del dueño, también el chino que tiene hambre de bienestar y trabaja hasta la extenuación para hundir a occidente – sin ser consciente de ello -, o el especulador inmobiliario que juntando dos piedras descubre una mina de oro. El sistema nos empuja a hacer los que hacemos. Ante este mundo de acciones viciadas de origen, motivadas por los institutos más elementales, los pilares del orden* se plantan como el labrador que con constancia cuida del campo.
Gente de orden. Cristian Segura.

*Gente de orden: élites burguesas postfranquistas