[…] Pero a esa parte de la sociedad que toma las armas contra nosotros, ya sean las armas directas de destrucción o armas ideológicas para destruir la sociedad, la atacamos y somos inmisericordes. A los demás, a los disconformes, los descontentos honestos, los que plantean que no son ni serán nunca socialistas, les decimos simplemente:Sigue leyendo «Trabajo»
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Los Griegos y las Islas Canarias
[…] Mi abuelo y él estaban trabajando sobre la llegada de los griegos a nuestro archipiélago, mucho antes de la época clásica. Durante la época Micénica, y la Edad Oscura de Grecia. Según la tradición histórica, los griegos no llegaron más allá de lo que ellos denominaban las Columnas de Hércules que son la representaciónSigue leyendo «Los Griegos y las Islas Canarias»
Los Principios
[…] No se trataba de quién fuera él sino de quién era ella. Sentía que, si mataba a un paciente, tendría que abandonar la profesión porque nunca más se atrevería a cuidar enfermos. Sería como un banquero que roba dinero, o un político que acepta sobornos, o un sacerdote que mete mano a las chiquillasSigue leyendo «Los Principios»
Definiciones
[…] -¿No crees en Dios? Y aquel chaval, calculando todos los riesgos de su respuesta, como suicidándose feliz, y adoptando el acento con que hablaba su padre, le espetó lentamente: -Todo lo que es nauseabundo, y fétido, y sórdido, y abyecto, se resumen en una palabra… ¡Dios! Y eructó sonoramente. El padre Gregorio pareció másSigue leyendo «Definiciones»
Vanguardia
[…] Eso creía él. Los hombres, en su infinita ingenuidad, piensan que pueden ocultar sus pasiones a una mujer hasta que un día, siempre con retraso, se dan cuenta de su candidez, de que ella ya lo sabe todo hace mucho tiempo. Y Julia retó a Los Dioses, Santiago Posteguillo
Cazar un unicornio
[…] No tuve en cuenta entonces, en mi aturdimiento, el arte especial que para cazar un unicornio se requiere, y que en la Edad Media, hasta los niños conocían. El monoceronte es un ser ambiguo. Por eso ha sido objeto de glosas tan distintas. Peligroso, sanguinario, muere de tristeza en cautiverio. Es capaz de lucharSigue leyendo «Cazar un unicornio»
Las Tapadas
[…] Otra costumbre bien enraizada desde hacia años, ya que también tenía lugar durante las Fiestas del Cristo -y contra la cual las autoridades de la ciudad dictaban bandos prohibiéndolas año sí y año también sin lograr que los vecinos le hicieran caso alguno- fue la que conocíase como «las tapadas». Con la excusa deSigue leyendo «Las Tapadas»
Claro, es divertido portarse mal, pero también podría ser que…
[…] Es decir, este mundo es caótico, insensato y por tanto insoportable; por consiguiente, para sentirme mejor, creeré que hay algo más, que es lo contrario, algo eterno en lugar de transitorio, estable en lugar de caótico y dotado de significado, no carente de sentido. Todo eso estaría muy bien, dice Nietzsche, si no fueseSigue leyendo «Claro, es divertido portarse mal, pero también podría ser que…»
Desafíos y venganzas
[…] – Hace mucho que nadie en su sano juicio se enamora así -insiste el otro, impermeable a la reconvención-. Con arrebatos y tal. Está más pasado de moda que el cine mudo. – ¿ El amor no es un sentimiento moderno, quieres decir? – Se interesa Elena. – Exacto. – Qué disparate -opina Zocas-.Sigue leyendo «Desafíos y venganzas»
El enigma del círculo
[…] Reflexiona sobre ello -me instó el hombre-. Vuelve a cerrar los ojos y piensa en ello con detenimiento. Un círculo con muchos centros, carente de perímetro. ¿Sabías, muchacho, que tienes una cabeza precisamente para meditar acerca de las cosas complicadas e irresolutas y arrojar luz y claridad sobre lo inconcebible, sobre lo incognoscible, paraSigue leyendo «El enigma del círculo»